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La diabetes reflejada en la salud bucal

La diabetes se está convirtiendo en la epidemia del siglo XXI. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para el 2015 la cifra llegará a 300 millones debido al aumento, envejecimiento y urbanización de la población.

La diabetes es una enfermedad que afecta a todo el organismo, pero muchas veces el odontólogo puede detectar la enfermedad por ciertas manifestaciones orales, como las siguientes:

–  Caries dental: los pacientes diabéticos presentan alteraciones sensoriales, periodontales y salivares capaces de aumentar el riesgo de padecer caries.

–  Alteraciones de las glándulas salivales: los pacientes diabéticos suelen presentar síntomas de boca seca o xerostomía y disfunción de las glándulas salivales,  lo que da lugar a mal aliento o halitosis.

–  Enfermedades de la mucosa oral: en pacientes con diabetes se ha observado una mayor incidencia de liquen plano, estomatitis aftosas, así como infecciones por hongos.

–  Infecciones orales (candididasis): la infección por cándida (hongos) es frecuente en pacientes diabéticos fumadores, que llevan prótesis dentales y con mal control de los niveles de glucemia. La poca producción de saliva también es un factor predisponente a estas infecciones.

–  Alteraciones del gusto: cerca de un tercio de los pacientes diabéticos adultos manifiestan ageusia o disminución de la percepción del gusto, lo que puede conducir a hiperfagia y obesidad. Esta alteración puede impedir un correcto seguimiento de la dieta y empeorar la diabetes.

–  Enfermedad periodontal: estos pacientes tienen mayor probabilidad de tener inflamación de encías, que pueden originar dolor y sangrado. Tienen por tanto más opciones de sufrir periodontitis severa, que puede llegar incluso a provocar la pérdida de dientes, ya que los diabéticos son más susceptibles a desarrollar infecciones.

Aquellas personas que padezcan diabetes deberán llevar a cabo una serie de cuidados bucodentales especiales para tener una boca sana y cuidada.

La primera medida importante es tener un control estricto sobre el nivel de azúcar en sangre (glucemia), así como también seguir las instrucciones de su médico con el objetivo de tener la patología controlada.

A continuación detallo una serie de consejos prácticos que ayudarán al paciente diabético a tener una atención más especializada y cuidar su salud bucal:

–  Tener una estricta higiene oral después de cada comida. Use la seda dental, diariamente. Si es portador de prótesis dentales, debe cepillarlas también después de cada comida, con un cepillo duro de uñas y jabón de manos.

–  Visitas al odontólogo/estomatólogo cada 6 meses para un examen completo de la cavidad oral.

–  En caso de usar prótesis dentales, además de extremar su higiene, asegúrese de que ajusta bien y no produce ni roces ni heridas.

–  En caso de que presente llagas, heridas, sangrado de encías, úlceras, pérdida de dientes, dolor en la boca, parches blancos en la mucosa oral o mal aliento, visite inmediatamente a su odontólogo/estomatólogo.

–  Deje de fumar. El tabaco agrava la enfermedad periodontal y por tanto contribuir a una progresión de la diabetes.

–  Someterse a tratamientos periodontales, en caso de ser necesarios, con el fin de conseguir un adecuado estado del hueso y de las encías y así, evitar la pérdida de dientes.

–  Ingerir mucho líquido, para evitar la resequedad bucal.

A modo de conclusión, conviene recalcar la importancia del cuidado bucal en pacientes diabéticos, empezando con un control de glucemia en sangre como medida fundamental, así como un control bucal integral por parte del paciente y por parte de su odontólogo/estomatólogo para evitar agravar dicha enfermedad.

La diabetes se está convirtiendo en la epidemia del siglo XXI. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que para el 2015 la cifra llegará a 300 millones debido al aumento, envejecimiento y urbanización de la población.

La diabetes es una enfermedad que afecta a todo el organismo, pero muchas veces el odontólogo puede detectar la enfermedad por ciertas manifestaciones orales, como las siguientes:

–  Caries dental: los pacientes diabéticos presentan alteraciones sensoriales, periodontales y salivares capaces de aumentar el riesgo de padecer caries.

–  Alteraciones de las glándulas salivales: los pacientes diabéticos suelen presentar síntomas de boca seca o xerostomía y disfunción de las glándulas salivales,  lo que da lugar a mal aliento o halitosis.

–  Enfermedades de la mucosa oral: en pacientes con diabetes se ha observado una mayor incidencia de liquen plano, estomatitis aftosas, así como infecciones por hongos.

–  Infecciones orales (candididasis): la infección por cándida (hongos) es frecuente en pacientes diabéticos fumadores, que llevan prótesis dentales y con mal control de los niveles de glucemia. La poca producción de saliva también es un factor predisponente a estas infecciones.

–  Alteraciones del gusto: cerca de un tercio de los pacientes diabéticos adultos manifiestan ageusia o disminución de la percepción del gusto, lo que puede conducir a hiperfagia y obesidad. Esta alteración puede impedir un correcto seguimiento de la dieta y empeorar la diabetes.

–  Enfermedad periodontal: estos pacientes tienen mayor probabilidad de tener inflamación de encías, que pueden originar dolor y sangrado. Tienen por tanto más opciones de sufrir periodontitis severa, que puede llegar incluso a provocar la pérdida de dientes, ya que los diabéticos son más susceptibles a desarrollar infecciones.

Aquellas personas que padezcan diabetes deberán llevar a cabo una serie de cuidados bucodentales especiales para tener una boca sana y cuidada.

La primera medida importante es tener un control estricto sobre el nivel de azúcar en sangre (glucemia), así como también seguir las instrucciones de su médico con el objetivo de tener la patología controlada.

A continuación detallo una serie de consejos prácticos que ayudarán al paciente diabético a tener una atención más especializada y cuidar su salud bucal:

–  Tener una estricta higiene oral después de cada comida. Use la seda dental, diariamente. Si es portador de prótesis dentales, debe cepillarlas también después de cada comida, con un cepillo duro de uñas y jabón de manos.

–  Visitas al odontólogo/estomatólogo cada 6 meses para un examen completo de la cavidad oral.

–  En caso de usar prótesis dentales, además de extremar su higiene, asegúrese de que ajusta bien y no produce ni roces ni heridas.

–  En caso de que presente llagas, heridas, sangrado de encías, úlceras, pérdida de dientes, dolor en la boca, parches blancos en la mucosa oral o mal aliento, visite inmediatamente a su odontólogo/estomatólogo.

–  Deje de fumar. El tabaco agrava la enfermedad periodontal y por tanto contribuir a una progresión de la diabetes.

–  Someterse a tratamientos periodontales, en caso de ser necesarios, con el fin de conseguir un adecuado estado del hueso y de las encías y así, evitar la pérdida de dientes.

–  Ingerir mucho líquido, para evitar la resequedad bucal.

A modo de conclusión, conviene recalcar la importancia del cuidado bucal en pacientes diabéticos, empezando con un control de glucemia en sangre como medida fundamental, así como un control bucal integral por parte del paciente y por parte de su odontólogo/estomatólogo para evitar agravar dicha enfermedad.

Sin categoría 22 marzo, 2018

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