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caries en los dientes de leche
Pequeñas sonrisas

Las caries en los dientes de leche

Con frecuencia los padres no damos a los dientes de leche la importancia que merecen. Pensamos que los problemas que puedan tener son temporales, y que será a partir de la visita del Ratoncito Pérez cuando debamos comenzar a preocuparnos.

Pero se trata de un error: la primera dentición requiere la misma atención que los dientes definitivos, es decir, mantener una buena higiene y una alimentación variada y realizar visitas frecuentes al especialista.

Un 36% de niños tiene caries en los dientes temporales o dientes de leche.

La primera preocupación de los padres suele ser si duele, algo que depende de la profundidad de la lesión. Si es una caries superficial, no le dolerá pero en el momento que llegue a la dentina, la parte interior del diente bajo el esmalte, pueden aparecer las primeras molestias que pueden progresar hasta ser realmente dolorosas. Después nos preocupa si afectará a los dientes permanentes que están por aparecer. No siempre es así, pero es algo que puede suceder y un riesgo que no hay por qué correr.

El tratamiento de la caries en los dientes de leche depende del estadio en el que se encuentre.

Si cumplimos con las visitas rutinarias cada seis meses, el odontopediatra podrá detectarlas en una fase muy temprana, y cuanto antes se descubran mejor será el tratamiento y el pronóstico. El primer síntoma suele ser la pérdida de brillo del diente y la aparición de alguna mancha blanquecina.  Se trata fácilmente con una pasta que la bloquea, un empaste.

Si la caries ha profundizado y ha llegado al nervio, el especialista tendrá que considerar el tiempo que le queda al diente para caerse. Si es poco, puede ser conveniente quitarlo y limpiar bien la zona infectada. Si el nuevo diente tardara más de lo previsto en aparecer se podría colocar un mantenedor de espacio para que no tenga problemas al salir.

Lo más habitual es que el dentista trate de evitar la extracción. Si aún se prevé que pasará mucho tiempo antes de que el niño cambie la dentición el especialista realizará una pulpotomía, un tratamiento sobre el nervio. Y si es necesario colocará una corona metálica que sirve como espaciador.

Si no se trata la caries, confiando en que son dientes temporales, podemos causar un importante problema de salud a nuestro hijo. Por un lado las molestias pueden afectar a su alimentación, ya que el niño puede evitar comer los alimentos que le causen malestar. Por otro, si no mastica correctamente puede afectar a la digestión. Además, la infección del nervio podría llegar a provocar un doloroso absceso. Y, como decíamos al principio, el daño podría transferirse a los dientes definitivos que al salir podrían presentar ya caries u otros problemas más serios.

Hoy en día ninguno de los tratamientos que aplican los especialistas duele, algunos precisan de un poco de anestesia pero en todo momento se tratará de evitar que el niño coja miedo. Por eso es importante visitar regularmente al odontopediatra y enseñarle que este especialista es su aliado en la lucha contra las caries.