Blog | Cuida tu sonrisa

El cepillo de dientes de mi hijo
Pequeñas sonrisas

Cepillo de dientes manual o eléctrico para niños

En los primeros cepillos de dientes que compramos a nuestros hijos nos fijamos en la edad para la que están recomendados y en los colorines o figuritas que tienen en el mango. Procuramos que sean muy atractivos, para que cepillarse los dientes sea un hábito divertido y que no nos cueste incluir en la rutina diaria. Pero según se van haciendo mayores prestamos más atención al tipo de cepillo y antes o después surge la duda de si comprarles un cepillo manual, el clásico, o si sería preferible elegir uno eléctrico.

Ambos tipos de cepillo son igualmente recomendables para los niños.  Si se utiliza correctamente, el cepillo manual proporciona una limpieza completa de los dientes. Puedes pedir ayuda al dentista para no transmitir tus vicios a tus peques y que aprendan una técnica correcta.  Pero no siempre conseguimos que lo hagan bien, entre otras cosas porque es necesario tener una habilidad manual que los niños tardan en desarrollar. En eso puede ayudarnos un cepillo eléctrico.

Hay modelos para niños desde pequeñitos, normalmente muy atractivos y con el cabezal redondo y adaptado al tamaño de su boca. Lo suelen aceptar muy bien, ya que les parece divertido y les hace sentirse mayores. Es interesante porque con menos esfuerzo consiguen una limpieza bucal completa, llegando a las zonas más difíciles y eliminando mejor la placa bacteriana.

La velocidad de rotación del cepillo y los filamentos con las que está fabricado protegen las encías, que podrían verse dañadas si el niño aplica mucha fuerza con el cepillo manual.  Además estos cepillos suelen disponer de sistemas de aviso, para que el peque sepa cuándo debe cambiar de zona o cuándo terminar el cepillado. Así es mucho más fácil que estén cepillándose los dos minutos recomendados y que no se dejen nada por limpiar.

¿Eléctrico o manual? El que más les guste siempre que se cepillen a diario y lo hagan bien.