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Hábitos diarios

¿Cómo se hace una limpieza dental?

 

¿Sabías que la cavidad oral es la parte de nuestro cuerpo donde más bacterias y microorganismos conviven? Por eso es importante mantener una buena higiene bucal, ya que la boca es un órgano vital al igual que el corazón o el cerebro, y debemos mantenerla sana durante muchos años. Al igual que nos cuidamos para mantener un corazón sano, haciendo ejercicio o alimentándonos correctamente, también debemos tener un cuidado diario de nuestra boca y nuestros dientes, aunque de vez en cuando necesitamos una limpieza más profesional. 

La tartrectomía o limpieza dental es una fase de la profilaxis completa de la boca, que consiste en eliminar mediante instrumentación manual y/o mecánica, los depósitos de sarro o cálculo dental, para evitar así las enfermedades condicionadas por la acumulación del cálculo, tales como la gingivitis y la periodontitis, más popularmente conocida como “piorrea”.

La tartrectomía mediante instrumentación manual es la que trabaja más profundamente, es decir, se suele realizar cuando ya ha aparecido la periodontitis. A este tipo de limpieza se le suele llamar Raspado y Alisado Radicular (RAR) o curetaje, ya que se utilizan unos instrumentos puntiagudos afilados llamados curetas que ayudan a acceder a los espacios interdentales y radiculares (por debajo de la encía) donde los instrumentos mecánicos más gruesos no llegan, y se elimina de forma manual el cálculo depositado en la raíz de los dientes. Posteriormente, se realiza un alisado para eliminar cualquier porosidad en la superficie radicular del diente, y evitar así que se vuelva a acumular sarro. Además, a la vez que se elimina el sarro de la raíz del diente, también se elimina el tejido inflamado de la encía que rodea al diente (desbridamiento periodontal), con lo que puede aparecer un leve sangrado durante la limpieza , algo habitual, esto ayudará a que disminuya la inflamación.

La limpieza mediante instrumentación mecánica es complementaria de la manual, y suele trabajar mas superficialmente; es la que se utiliza como mantenimiento profesional de una higiene bucal adecuada, se puede realizar dos veces al año. Normalmente se usa un aparato de ultrasonidos, el cual emplea ondas sonoras de alta frecuencia para fracturar los depósitos de cálculo, y mediante la cavitación del agua realiza un lavado mecánico de la zona. Está contraindicado para personas que porten marcapasos antiguos.

Existe  también la posibilidad de realizar la tartrectomía mecánica mediante el láser Er:YAG o el Nd:YAG, entre  otros,  los cuales trabajan prácticamente igual que el ultrasonido, aunque aun se siguen estudiando su eficacia y sus contraindicaciones.

Después de realizar la limpieza (manual y/o mecánica), se realiza un pulido y un cepillado profesional, se pasa seda dental entre los espacios interdentales y se realiza un enjuague con algún colutorio, específico o no según tus necesidades.

Pero no debes olvidar que el mantenimiento de la higiene bucal, es tan importante como la limpieza profesional, por eso debes continuar en casa con el cepillado, hilo y enjuague al menos tres veces al día, siendo la higiene nocturna la más importante, puesto que posteriormente la boca quedará en reposo durante las 8 horas de sueño y es cuando las bacterias atacan los dientes y depositan sus desechos, de ahí que pueda haber mal aliento por las mañanas.

Así que recuerda, cuida tus dientes cepillándolos un mínimo de 3 veces al día o después de cada comida, siempre con una buena técnica de cepillado (puedes preguntar a tu higienista bucodental si no sabes bien como realizarlo) un cepilllado cuidadoso para evitar abrasiones en los dientes, y una pasta fluorada; hilo o seda dental y un enjuague de acción completa. Y al menos una vez al año, ¡una limpieza profesional!