Blog | Cuida tu sonrisa

Hábitos diarios

¿Cómo sentirse bien cada día?

En PHB apostamos por las sonrisas, por eso creemos que sentirse bien es fundamental para ser más felices. Sentirse bien significa cuidarse por dentro y por fuera, hacer pequeñas cosas cada día para estar cada vez mejor. Por eso, hoy queremos compartir contigo estos sencillos trucos para sentirse bien:

  1. Planifica tu menú semanal para seguir una dieta variada y equilibrada. Hazte una lista de la compra en función de las comidas y cenas de la semana y prepara todo lo que puedas con antelación. Así evitarás encontrar la nevera vacía y caer en la tentación de encargar una pizza a domicilio.
  1. Practica el picoteo saludable. Los expertos dicen que hay que hacer hasta cinco comidas diarias, así que ¡viva la merienda! Pero los snacks y bebidas azucaradas no te darán energía a largo plazo y además son perjudiciales para tu salud bucal. La solución: lleva siempre encima alguna opción de picoteo saludable, como fruta, yogures o palitos de verduras con hummus.
  1. Recuerda sonreír, tu día será mucho más positivo y la actitud de los que te rodean también. ¡Cuida la salud de tu boca y podrás presumir de sonrisa!
  1. La primavera se acerca, así que es un buen momento para revisar a fondo tu armario. Seguro que encuentras alguna prenda que tenías olvidada y que te sienta genial.
  1. Regálate un tratamiento de belleza, un masaje o una tarde spa, solo, en pareja o con amigos. No necesitas buscar una ocasión especial para cuidarte, ¡tú te lo mereces!
  1. Busca tu momento y crea un ritual de relajación diario. Pueden ser unos minutos de meditación cada noche, tomarte un té en el balcón cada mañana o dar un paseo por el parque al salir del trabajo. Lo importante es que ese momento sea para ti , para estar a solas con tus pensamientos, sin correr de un lado a otro, mirar el móvil o repasar todas las cosas pendientes de hacer.
  1. Aprende a desconectar al acabar tu jornada laboral. Llevarte las preocupaciones del trabajo a casa aumenta tu nivel de estrés y a la larga resulta contraproducente no solo para la salud, sino también para el rendimiento laboral. Para ser realmente productivo necesitas recargar las pilas cada día, así que intenta separar tu vida personal y tu trabajo todo lo posible.
  1. ¡Respira! Parece una tontería, pero cuando el estrés acecha, tomarte unos momentos para respirar hondo puede cambiar totalmente tu percepción. Puedes hacerlo en cualquier momento y lugar: cuando sientas que los problemas están agobiándote para, cierra los ojos y céntrate en inhalar y exhalar despacio durante un minuto. Verás cómo después tu actitud ha cambiado.
  1. Ve andando siempre que puedas. Para empezar, puedes probar a bajarte del bus o del metro una parada antes y hacer a pie el recorrido restante. Es una manera sencilla de incorporar más actividad física a tu día a día y sentirte mejor.
  1. Busca un ejercicio que realmente te guste. No se trata de que sea una obligación, sino un momento para disfrutar de verdad. Correr, nadar, bailar, hacer Pilates… Prueba y combina todas las opciones que se ocurran y quédate con la que más te guste. Recuerda: cuidarte es algo que haces solo por ti.