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Pequeñas sonrisas

¿Cuándo pueden empezar a tomar chuches los niños?

¡Las chuches! ¡Ay, las chuches! Si fuera por los niños, se alimentarían casi exclusivamente de ellas. Así que a la pregunta “¿cuándo darles chuches por primera vez?”, la respuesta es clara: cuanto más tarde mejor. El azúcar resulta bastante adictivo y hay estudios que ratifican esta afirmación. Lo que no se conoce no se echa de menos, y si los niños tienen necesidad de azúcar lo mejor es una fruta.

Pero no podemos ir contracorriente. Yo me negué a darles chuches todo lo que pude, pero fue llegar a la guardería y los cumples se celebraban dándoles un caramelo a los niños. Así que tampoco tenía ganas de convertir a mis hijas en marginadas.

¿Por qué chuches las menos posibles?

Porque su aporte energético es elevado y no tienen casi valor nutritivo. 100 gramos de chuches pueden tener 360 calorías, lo que es una auténtica barbaridad.

Porque destruyen los dientes. Están compuestas sobre todo de hidratos de carbono sencillos (glucosa, sacarosa y fructosa). En apenas 20 minutos, las bacterias de la boca las convierten en ácidos que favorecen la aparición de caries. Si cepillarse los dientes es necesario en general, después de comer chuches más.

Porque favorecen la obesidad infantil. Los azúcares simples se metabolizan rápido y se convierten en glucosa, que se absorbe en el intestino. Después pasa al hígado y se transforma en glucógeno, que sirve como reserva energética. Pero no podemos almacenar hasta el infinito y llegado un tope se transforma en grasa.

Porque están llenas de colorantes, conservantes, estabilizantes y otras sustancias. Son necesarias para pasar los controles y que se puedan conservar, pero no resultan lo más sano del mundo.

Así que ¡cuantas menos mejor!

¿Y si las hacemos en casa?

Si han de comerlas, ¿por qué no hacerlas en casa? De este modo nos aseguramos de que sabemos lo que contienen exactamente, controlamos la cantidad de azúcar y las hacemos mucho más sanas al incluir zumos naturales de frutas. No son para dárselas todos los días, pero siempre serán mejores que las industriales.

Siguiendo la receta de Webos Fritos necesitaremos:

  • 1 sobre de gelatina de frutas tropicales
  • 2 sobres de gelatina en polvo neutra
  • 200 ml. de zumo, preferentemente casero
  • 150 gr. de azúcar (en el original ponían el doble, pero así son más light)
  • Aceite de girasol para engrasar los moldes (facilita mucho el desmoldado)

Se ponen todos los ingredientes en un cazo a fuego suave, removiendo sin parar y sin llegar a hervir. Preparamos moldes de los de cubitos de hielo engrasándolos con aceite de girasol. Vertemos en los moldes y enfriamos 12 horas a temperatura ambiente. Desmoldamos y pasamos por azúcar.