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Pequeñas sonrisas

Disfraz casero para Carnaval: cepillo y pasta de dientes

Este año para Carnaval podemos disfrazar al niño de cepillo o pasta de dientes, e incluso ambos si hay más de un peque en casa y queremos que vayan coordinados. Son dos disfraces originales y relativamente sencillos de hacer, que puedes complicar lo que tu maña y tiempo te permitan.

 El más rápido es el de tubo de pasta de dientes. El tubo puedes hacerlo con una funda de almohada que ya no utilices. Necesitarás hacerle los agujeros para que el niño pueda meter los brazos y ajustar el cuello. En lo que será la parte inferior  coloca un aro de alambre para darle forma circular. Puedes coserlo o utilizar las cintas de doble cara para hacer dobladillos que venden en mercerías y bazares. Después solo queda decorarlo para que se parezca al original. Puedes pintarlo con pinturas de tela o pegar letras hechas en foam o cartulina.

 El dentífrico quedará completo con el tapón. Puedes usar un gorro de cartulina o una pantalla de lámpara. Hazle dos pequeños agujeros en la base y pasa una gomita elástica por ellos para que pueda sujetarse a la cabeza. Viste a tu niño de blanco y tendrás un original tubo de pasta de dientes.

 El modelo más sencillo para el disfraz de cepillo es el de uno eléctrico. Necesitarás formar un cilindro de cartón del tamaño del cuerpo del niño y una plancha de cartón rectangular para el mango y el cabezal. Decora el cepillo como más te guste y pega dos tiras en la parte superior del cilindro para que quede sujeto por los hombros.

 En la tira rectangular coloca limpiapipas blancos a modo de cerdas. Después pega el otro extremo del cartón dentro del cilindro en la parte posterior. Ten en cuenta que deberá sobresalir por encima de la cabeza del peque o rodearla. Ya solo queda decorarlo a vuestro gusto.

Puedes hacer el disfraz más manejable utilizando una funda de almohada pero en esta ocasión con dos aros, uno sobre los hombros y el otro a la altura de los pies. Para el cabezal, recorta un óvalo en foam que enmarque la cara del niño y coloca los limpiapipas alrededor. Puedes sujetarlo como una careta a la cabeza del niño.

Cualquiera que sea la técnica que uses, seguro que quedará un disfraz muy divertido y original. ¡Anímate a probar!