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Pequeñas sonrisas

Disfraz para Halloween: Muela con caries

¿Qué puede haber más terrorífico que una muela con caries? Ya no sólo por el dolor, por la dificultad al comer y por todos los problemas de salud que nos pueden venir a partir de ahí, sino también porque su aspecto es horripilante, horroroso y espeluznante. Dentro del blanco inmaculado de esa pieza de marfil perfectamente sana, aparece un manchurrón negro, lleno de grietas que sólo le falta tener ojos para convertirse en el peor de los monstruos.

Y hablando de monstruos y de pasar mucho miedo, nada como Halloween para disfrutar de la diversión más terrorífica. Y si llega esta época lo hace, además de con un montón de actividades, juegos y rituales mágicos, con los tradicionales disfraces. Es necesario que escojamos aquel que más impresione, así seguro que cuando vayamos a tocar a la puerta, para pedir los caramelos, ninguno de nuestros vecinos será capaz de negarse.

Por eso se nos ha ocurrido que en este próximo Halloween nuestro disfraz puede ser, además de divertido, espeluznante y original, también muy cómodo y muy barato. Tanto que lo podemos realizar en casa de una forma sencilla. Apenas vamos a necesitar unos pocos materiales y una buena dosis de imaginación.

¿Te imaginas disfrazado de muela con caries? Pues aquí te doy las claves para que luzcas la mar de original durante este Halloween.

Vamos a necesitar foam de color blanco. Este tipo de tela lo puedes encontrar en cualquier tienda de tejidos, incluso en aquellos bazares que venden materiales para confeccionar disfraces. Primero vamos a cortar un patrón con la forma de la muela y el tamaño que le venga bien a nuestro peque. Para ello, medir desde los hombros hasta unos centímetros por debajo de la rodilla.

Con el patrón sobre la tela cortaremos dos piezas iguales, una para la parte delantera y otra para la trasera. Con la misma tela vamos a recortar, esta vez, unas tiras que nos servirán para coger ambas partes, tanto a la altura de los hombros como en la cintura. Estas tiras las coseremos a ambas partes del disfraz para unir las dos piezas. De esta forma nuestro niño irá bien cómodo, se moverá con total libertad y debajo le podemos poner ropa abrigada, para que no pase frío.

Ahora vamos a decorar la parte delantera para que se note el sufrimiento de nuestra muela e impacte a todo aquel que nos mire. Podemos hacerlo de varias maneras, bien utilizando pinturas de tela o retales de otros tejidos que pegaremos o coseremos a la gran muela.

La idea es hacerle dos ojos y una gran boca, pero en esta ocasión le vamos a hacer un gesto de fiereza o enfado. Nuestra muela está muy enojada porque no la hemos cuidado bien y por eso está sufriendo lo indecible con esa caries tan horrorosa. Es mejor que antes de decidirnos a pintarla en la tela definitiva, la dibujemos en un papel, así nos aseguramos que sale con toda la rabia posible.

Después, en la parte superior vamos a pegar un trozo de tela negra que demostrará que nuestra muela está muy enferma.

De esta forma tan sencilla vamos también, a seguir concienciando a nuestro pequeño de la necesidad de una limpieza bucal completa y de como, éstas enfermedades evitables, son muy perjudiciales para su salud. Y es que nada hay mejor para la buena educación y los hábitos perdurables que hacerlo mientras nos divertimos, y en Halloween no iba a ser menos.