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Pequeñas sonrisas

El hilo dental

Hace unos meses tuve que ir con la bruja mayor a una revisión al dentista, y ¡menudo susto que nos dimos! Hasta el momento, en lo que respecta a higiene bucal, todo había estado correcto, y  de repente aquel día nos encontramos con un montón de caries.

 

Yo no me lo podía creer, porque estaba totalmente convencida de que su higiene bucal era más que correcta y además ninguna de mis dos hijas come cosas inadecuadas habitualmente, pero… ya veis, el factor genético ha tenido bastante que ver.

 

La verdad es que cuando la dentista me lo dijo me sentí fatal por no haberlo visto antes, pero es que esas caries eran imposibles de ver a simple vista; casi todas eran pequeñas caries en los espacios interdentales, y no se vieron hasta que hicimos una radiografía. La dentista me explicó que la niña tiene los dientes muy juntos y por lo tanto, por mucho que pase el cepillo, éste no penetra entre los dientes y ahí se van acumulando restos de comida. Por eso nos dijo que después de cada cepillado teníamos que pasar el hilo dental para completar la limpieza.

 

Desde entonces llevamos haciéndolo a diario y no os podéis imaginar lo que se nota la diferencia, cuando terminamos de pasar el cepillo y parece que no quedan restos pasamos el hilo y ¡anda que  no salen!

 

Yo hace tiempo que lo utilizo pero al principio se me hacía raro en una boca tan pequeña, sin embargo me arrepiento de no haberme informado sobre este tema antes, puesto que hubiéramos evitado parte del problema que han tenido en la boca. Los especialistas recomiendan comenzar a usarlo en el momento que dos dientes ya se juntan. Si os fijáis, la mayoría de los niños pequeños tienen los dientes separados y según van creciendo se les van juntando. Por supuesto con la pequeña he empezado ya, aunque sus espacios interdentales son amplios todavía, pero así vamos acostumbrándonos a hacerlo.

 

Después del hilo dental es aconsejable enjuagarse, bien con agua o bien con un colutorio. Nuestra dentista le recomendó a mi hija utilizar flúor para proteger el esmalte, puesto que ya es mayor para utilizarlo sin tragárselo, y ella ya se enjuaga con él al final del lavado y así los restos sacados con en hilo dental son eliminados.

 

Ahora lo que estoy intentando es que vaya ella sola aprendiendo a usarlo pero va a costar un poquito ya que a las muelas de atrás no llega muy bien, pero ya es algo añadido a nuestra rutina y es importante que siga así.

 

Y vuestros peques, ¿han empezado a usarlo ya? ¿Sabíais que era tan importante?