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El primer cepillado

Como hemos visto en el artículo anterior, el primer diente suele aparecer alrededor de los seis meses de edad. Mantener una buena higiene bucal desde el principio, incluso antes de que erupcionen los primeros dientes, ayudará a prevenir problemas en el futuro, pero a esa edad tu hijo aún no está preparado para usar pasta de dientes. Por eso, para empezar deberás frotar sus dientes y encías con una gasa humedecida en agua o utilizando un dedal de silicona una vez al día para empezar a adquirir hábitos.

A partir de los 6 meses cuando aparecen los primeros dientes, puedes seguir utilizando un dedal de silicona o cepillo de dientes infantil, repitiendo esta rutina dos veces al día.

Después de la erupción de las primeras molares (primeras muelas que aparecen), en torno a los 18 meses sin duda ¡ha llegado el momento de empezar a cepillarse los dientes! Al principio tendrás que hacerlo tú, ayudándole paso a paso para que aprenda. A partir de los tres años aproximadamente ya podrá encargarse él solito, aunque es necesario que un adulto le supervise para asegurarse de que lo haga bien.

A la hora de escoger el primer cepillo de dientes de tu hijo, es importante que el tamaño del cabezal del cepillo esté adaptado al tamaño de su boca y tenga una forma adecuada para facilitar el acceso a todos los rincones. Los filamentos deben ser suaves con los extremos redondeados para evitar cualquier daño en las encías La línea PHB Petit con Pocoyó tiene un diseño que cumple con las características anteriores. Además sus cepillos de colores y con muñecos, te ayudarán a despertar su interés por el cepillado. Recuerda cambiar el cepillo cada dos o tres meses para mantenerlo en óptimas condiciones.

En cuanto al uso de pasta de dientes, ésta también debe ser especial para niños, con una cantidad de flúor adecuada según la edad. En cualquier caso, ten siempre cuidado de que tu hijo lo escupa todo y se enjuague bien la boca después. Para evitar que se coma la pasta de dientes a escondidas (¡a algunos niños les encanta su sabor!), debes guardarla siempre fuera de su alcance. Recuerda que los enjuagues con flúor se aconsejan en niños mayores de seis años, cuando ya son capaces de enjuagarse y no tragarse el líquido.

Pequeñas sonrisas 23 mayo, 2013

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