el blog

Cuida

tu

sonrisa

Falsos mitos sobre salud bucal

El cuidado de los dientes y las encías está rodeado de creencias que, a pesar de basarse en ideas erróneas y no contar con una base científica, están muy extendidas.

Por ello, conviene desterrar algunos de los falsos mitos sobre salud bucal más frecuentes.

* Es normal que las encías sangren. Una encía sana no debería sangrar. De hecho, el sangrado de las encías suele producirse cuando existe un proceso inflamatorio a nivel de los tejidos gingivales. Por ello, si encuentras restos de sangre al cepillarte los dientes, deberías acudir a tu odontólogo, porque podría tratarse de gingivitis o periodontitis.   

* Es preferible utilizar un cepillo de dientes de filamentos duros.Un cepillado fuerte de los dientes puede provocar el desgaste del esmalte, causando sensibilidad dental, así como la retracción de las encías. A la hora de lavarse los dientes, deben realizarse movimientos suaves, sin ejercer demasiada fuerza, y el cepillo debería tener filamentos finos y flexibles que eviten cualquier daño.

*  Cuánto más pasta de dientes se utilice, mejor. Es cierto que la efectividad de la higiene bucal tiene mucho que ver con los componentes que se incorporan en el dentífrico. Entre ellos, el flúor. No obstante, una pequeña cantidad es suficiente para conseguir los resultados esperados.

* El colutorio debe picar para que sea efectivo. Hay quien cree que es necesario utilizar un enjuague bucal fuerte o con alcohol para que este sea eficaz. También, que su utilización debe causar algún tipo de molestia para conseguir el efecto perseguido. No obstante, esto no es así y, por lo general, es preferible utilizar enjuagues bucales sin alcohol. De lo contrario, se podrían resecar las mucosas.

* El mal aliento se debe a problemas digestivos. Solo un pequeño porcentaje de la halitosis se debe a problemas en el sistema digestivo. En su gran mayoría, tiene un origen en la cavidad oral, debido principalmente a una higiene bucal deficiente, en especial de la lengua, la existencia de enfermedad de las encías, la acumulación de bacterias o la presencia de restos de comida. * Las limpiezas dentales profesionales solo son necesarias cuando hay problemas. A pesar de que no haya caries, inflamación de las encías ni cualquier otra alteración bucal, es conveniente realizar una limpieza dental profesional de forma periódica. Hay que tener en cuenta que con los cepillos de dientes, los sistemas de higiene interdental y los colutorios no siempre se puede acceder bien a los espacios donde se suele acumular la placa bacteriana. Gracias a la higiene profesional clínica, se puede acceder al fondo del surco gingival y eliminar todo el sarro, así como pulir los dientes y quitar las manchas amarillentas o marrones que pueden producir el café o el tabaco.

Salud bucal 7 agosto, 2018

Te puede interesar