Blog | Cuida tu sonrisa

Hábitos diarios

Hilo Dental, cómo usarlo en 5 sencillos pasos, ¿Te animas a probarlo?

El hilo dental se utiliza para limpiar el espacio entre los dientes, con el fin de eliminar los restos de comida y de placa que pueden acumularse en esa zona. Mucha gente piensa que sólo hay que utilizarlo cuando veamos algún resto de comida entre los dientes, pero lo cierto es que debemos utilizar a diario los elementos de higiene interdental para eliminar la placa dental.

La placa dental es una capa formada principalmente por bacterias, que se acumula diariamente sobre los dientes y entre ellos, y puede dar lugar a caries, mal aliento e inflamación de las encías.

Por esta razón, es muy importante utilizar todos los días elementos de higiene interdental para eliminar esos restos que se acumulan en esta zona.

¿Cómo se usa el hilo dental?

Paso 1.

Corta unos 50 cm de hilo y enrollalo en los dedos corazón de cada mano. Es importante que enrolles la mayoría en uno de los dedos para ir moviendo el que ya has utilizado hacia el otro. Deja 5 cm de hilo entre las dos manos y manipúlalo con los dedos pulgar e índice.

Paso 2.

Tensa el hilo entre los dedos y realiza movimientos en zig-zag, moviendo el hilo hacia un lado y el otro desde abajo entre los dientes hacia la encía. Hazlo con delicadeza para no dañar las encías.

Paso 3.

Cuando hayas llegado a la parte de la encía, debes limpiar la placa que se acumula en esa zona rodeando la base de cada diente con el hilo. Debes hacerlo a ambos lados del diente.

Paso 4.

Debes repetir estos pasos en todos los espacios interdentales.

Paso 5.

Cuando termines con todos los dientes, debes enjuagarte la boca para eliminar todos los restos de alimentos y de placa. La mejor opción es realizarlo con un enjuague bucal para completar la higiene bucal, para una limpieza más profunda puedes utilizar un irrigador bucal.

Es normal que las primeras veces que realices esta rutina te resulte algo complicado, o pienses que no lo estás haciendo bien, especialmente en los dientes que se encuentran más atrás en nuestra boca, para ello puedes ayudarte con el Flosser, será un gran aliado en esos primeros momentos.

Con la práctica, te costará cada vez menos y acabarás acostumbrándote y convirtiéndolo en una rutina tan habitual junto al cepillado de dientes.