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Pequeñas sonrisas

La Dentición, el proceso por el que a los peques les salen los dientes

La inexperiencia de las madres primerizas se suple por la constante atención y cuidado hacia el bebé. Estamos pendientes de cada pequeño hito en su desarrollo y esperamos entre emocionadas y preocupadas el siguiente reto. Uno de los primeros es la aparición de su primer diente. Todas tenemos una foto de una preciosa sonrisa húmeda con uno o dos incisivos asomando en la parte inferior de la boca. ¡Nuestro peque ya tiene dientes!

Los dientes de nuestro bebé han estado formándose desde la sexta semana de gestación. Cuando nace están escondidos en la encía y no asoman hasta el tercer o cuarto mes. Este momento puede variar desde los raros casos en que el bebé nace con uno o dos dientecitos, hasta los niños que cumplen un año y aún no le ha brotado ninguna pieza. Antes de que el diente protruya la encía, notaremos algunos cambios en el niño, salivará más, se llevará cosas a la boca e intentará morderlas y puede que le notes irritable, con el sueño más inquieto o con menos ganas de comer. La fiebre y la diarrea no son síntomas de la dentición, aunque tradicionalmente se han relacionado.

Puedes ayudar a tu bebé con mordedores y ofreciéndole algo frío y seguro que llevarse a la boca como un paño húmedo y limpio después de dejarlo un rato en la nevera, eso calmará la molestia que le provoca la inflamación de la encía. Cuando el niño ya come sólidos, un yogur o cualquier alimento frío, también puedes pasarle el dedo por su boca suavemente. Si le notas muy molesto habla con su pediatra, puede que vea conveniente que tome un analgésico o que le apliques alguno de los productos de farmacia que ayudan a aliviar el dolor.

A tu bebé le saldrán 20 piezas dentales, normalmente empieza por los dos incisivos centrales inferiores y continúa con los cuatro superiores. Más tarde aparecen los dos laterales inferiores y los cuatro primeros morales. Después es el turno de los colmillos y por último, los cuatro segundos molares que completan la dentadura de leche hacia los dos años.

No hay que esperar a que salgan el primer diente para limpiar la boca de nuestro bebé y comenzar a preocuparnos por las caries. Hay que tomar algunas medidas desde el principio, limpiar con una gasa suave las encías después de las tomas y no dejar que el bebé se duerma con el biberón en la boca. Desde que aparece ese primer dientecito podemos cepillarle con un cepillo suave y agua. Cuanto antes le acostumbremos a cuidar su higiene bucal mejor. Una vez que sea algo mayor ya podrá utilizar un poquito de dentífrico dos veces al día, procurando que no se lo trague y ayudándole a cepillarse correctamente. Cuenta con el dentista desde el primer momento, la primera revisión se aconseja tras los 6 meses de la salida del primer diente o del primer año. Pero puedes consultar siempre que haya algo que te preocupe o creas que no va como debería. La prevención es la mejor arma contra la caries y otras enfermedades bucales.