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Pequeñas sonrisas

La dificultad de lavarse los dientes en el cole

Cuando yo era pequeña la mayor parte de los niños comían al mediodía en sus casas. Yo también. Recuerdo que me moría de envidia con las que se quedaban en el cole, por más que dijeran que la comida del comedor era malísima ¡porque ellas tenían más recreo! Yo la envidiaba a ellas, y ellas a mí.

Ahora las tornas han cambiado. En el colegio de mis hijas lo raro es irse a comer a casa. La mayoría de los niños se quedan a comer ahí y he de decir que sorprendentemente el comedor sigue oliendo exactamente igual que veinticinco años atrás. Pero mis hijas no tienen ningún interés en quedarse a comer ahí. Chicas listas: la comida que les hace mi madre todos los días no tiene precio ¡cocina espectacularmente!

En mis años escolares no había tanta preocupación por la higiene como hay ahora. Sí que recuerdo que las compañeras que llevaban aparato dental eran especialmente cuidadosas con el lavado de los dientes, pero en general era todo bastante más laxo. Con los años sí que he observado que la preocupación es mayor, de lo cual me alegro mucho. En el colegio de mis hijas, que es el mismo donde yo estudié, hicieron obras y en la entrada al comedor hay unas grandes pilas para que todos los niños se laven las manos conforme entran. También hay unos baños justo a la entrada para que puedan lavarse también los dientes apenas terminen, justo antes de salir a jugar.

Es importante que los colegios se conciencien: al fin y al cabo la labor educativa es algo que va mucho más allá de enseñarles a sumar, restar, a que “delante de b va m y no n”, a la fecha de la toma de la Bastilla… No se trata de que a los niños nos los eduquen (las mías al menos intento que vayan educadas de casa) sino que trabajemos codo con codo para reforzar las acciones positivas.

Lo más sencillo es que los niños lleven un neceser chiquitín (los hay monísimos, como los de PHB) con un cepillo de viaje y pasta de dientes para que cuando terminen de comer se puedan lavar los dientes de manera cómoda. Luego eso se guarda ¡y hasta el día siguiente!

Ya que no estamos los padres para supervisar la labor (y comprendemos que tampoco pueden estar continuamente pendientes de ello) lo que sí que estaría bien es que los monitores del comedor les recordaran que es importante lavarse los dientes. Ya si les pudiesen acompañar sería maravilloso, pero hay que ser realistas con las expectativas…

Este kit dental, por cierto, convendría sustituirlo cada 6 meses (teniendo en cuenta que se usará una vez al día, ya que lo normal es sustituir los cepillos cada tres meses).

¿Cómo lo hacen en el colegio de vuestros hijos? ¿Tienen los niños facilidades para lavarse los dientes al terminar de comer?