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Pequeñas sonrisas

La importancia de los hábitos de higiene en las vacaciones de Navidad

Ya se acercan las esperadas vacaciones de Navidad. Para nuestros hijos, estos días están envueltos de muchos momentos de magia y fantasía con los que disfrutar e ilusionarse. Las reuniones familiares, con todos esos primos que solo se juntan en ocasiones especiales, las luces por las calles y, por supuesto, la obligatoria visita de Papa Noel y los Reyes Magos hacen que estos días navideños sean unos de los más esperados del año.

Como siempre que hablamos de la salud bucal de nuestros hijos tenemos que destacar la importancia de mantener unos correctos hábitos higiénicos y dietéticos. Esto es especialmente importante en momentos en los que se rompen las rutinas diarias. En este caso, durante las vacaciones de navidad, tendremos que estar pendientes de que estos cambios no sean negativos para nuestros hijos.

Los dulces navideños, de todos los tipos y sabores, turrones, mazapanes, polvorones, tienen un contenido en azúcar elevado, además, de una consistencia que hace que permanezcan restos depositados entre los dientes durante largos periodos de tiempo. No podemos, como es lógico, prohibir a los niños que coman algo tan típico y esperado pero sí podemos seguir una serie de recomendaciones para que las repercusiones a nivel bucal sean menores. Estos dulces van a tener menos efectos nocivos si los comemos tras las comidas principales: comida, cena o merienda. Un hábito muy negativo es picotear entre comidas, si lo hacemos con estos productos tan azucarados y pegajosos, este mal hábito será aún si cabe más perjudicial para la salud bucal. Los hábitos de higiene bucal deben mantenerse con el mismo rigor durante la Navidad. Así, el cepillado tras las comidas nos va a permitir mantener la salud bucodental y comer estos dulces tan deseados.

Pero la Navidad también nos puede ser de ayuda en otro aspecto de la salud bucal de nuestros hijos: el uso del chupete. Es aconsejable comenzar a retirar el chupete entre los 12-18 meses de edad, procurando no pasar de los 2 años para evitar posibles problemas en el desarrollo de los huesos que forman la boca. El uso del chupete puede convertirse en un hábito muy arraigado y retirarlo puede ser en algunos casos una tarea muy complicada y frustrante para los padres. Un método que podemos utilizar estas fiestas es explicar a nuestro hijo que como este año ya es mayor Papa Noel o los Reyes Magos van a cambiar su chupete por un regalo especial. Una vez realizado el cambio si nuestro hijo vuelve a pedirnos el chupete recordaremos que Papa Noel o los Reyes se lo llevaron por que ya era mayor.