Blog | Cuida tu sonrisa

Pequeñas sonrisas

Llega el verano, ¡cuidado con los helados!

Los días comienzan a alargarse, a nuestro alrededor comienza a oler a protector solar, los parques y terrazas están concurridas hasta bien entrada la noche… Los padres nos relajamos con los horarios de los peques y ellos salivan ante carteles de helados, polos, granizados… Ejem, los peques… y nosotros, ¿quién se resiste ante ellos?

Pero, ¿qué sucede cuando de pronto los peques o nosotros comenzamos a saborear un delicioso helado y sentimos un leve (o agudo) pinchazo, en uno o varios dientes? Es bien sencillo, ésa es la manera que tienen de avisarnos que están sensibles. ¿Por qué sufren esa sensibilidad nuestros dientes? Las causas pueden ser varias:

La primera puede ser una mala higiene bucal, lo cual no significa sólo que no te laves los dientes, igual nos cepillamos con demasiada fuerza, o usamos el cepillo correcto o utilizamos una pasta de dientes demasiado abrasiva.

Otra causa puede ser el abuso de comidas y bebidas acidas, que dañan nuestro esmalte dental.

La gingivitis puede ser otra de las causas y también el bruxismo, ya que ese continuo rechinar de dientes termina erosionando el esmalte dental.

¿Y qué hacemos si nosotros o nuestros peques sufrimos de esa sensibilidad?

Lo primero no asustarnos, tenemos que comprobar si nos ha pasado en un momento puntual o es algo habitual. Y lo segundo, saber que  la sensibilidad se puede tratar, para eso el dentista e higienista dental es nuestro mejor aliado y nos explicará cómo actuar. Existen muchas posibilidades, dependiendo de cada situación: desde pastas dentífricas o enjuagues bucales específicos para encías sensibles, como la gama PHB Sensitive, hasta tratamientos en la consulta del dentista.

En definitiva, hemos de agradecer a ese helado el habernos alertado de la sensibilidad de nuestros dientes.