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Pequeñas sonrisas

Los males del primer diente

He de reconocer que en lo que se refiere a primeros dientes he tenido mucha suerte con mis dos hijas. En ambos casos me enteré de su salida por pura casualidad, y en ningún momento hubo ningún cambio en su estado de ánimo, ningún dolor, ni más lloros ni quejas de lo habitual.

Es por eso que hace tiempo hablé en esta misma página de que hay pediatras que son de la teoría de que la aparición de los primeros dientes no tienen porqué causar daños o molestias, pero también es cierto que muchos padres comentan que sus pequeños sí las sufrieron, ¿y quién mejor que nosotros para notar los cambios de comportamiento en nuestros hijos?

Muchos padres afirman que los días antes de la salida del primer diente sus peques tuvieron febrícula, a lo que algunos pediatras responden que probablemente coincidiera con cualquier otra causa que lo provocara. Sea como fuera los peques están algo más irritados de lo habitual. La mayoría se llevan las manos u otros objetos a la boca, ellos notan algo que está saliendo, algo que hasta entonces no tenían ahí y no pueden dejar de tocarlo.

La salida de los dientes provoca una mayor salivación, yo he visto a niños que incluso empapaban la camiseta de exagerado que era; esto a su vez puede causar irritaciones en la zona alrededor de la boca al estar continuamente “mojados”.

Algunos padres hablan también de que de repente no quieren comer (en nuestra casa eso sucede cada dos por tres) y puede ser causado a que al notar algo “extraño” en la boca no se sientan cómodos introduciendo nada más o incluso que la cuchara les moleste al rozar la encía.

Sea como sea la aparición de los dientes en un bebé es un momento importante en su crecimiento que todos los padres recordamos porque “se nos va haciendo grande”, una temporada que termina mucho más rápido de lo que quisiéramos y, si es algo mala, con un poco de paciencia y muchos mimitos se lleva mucho mejor.