Blog | Cuida tu sonrisa

Pequeñas sonrisas

Merendando con otras madres

Llega el mal tiempo, ya no podemos pasar las tardes en la calle y nuestros peques echan de menos pasar más tiempo jugando con sus amigos, y para que engañarnos nosotras también echamos de menos que estén entretenidos con otros niños y podamos “desconectar” un poco. Es el momento de empezar a organizar tardes infantiles en casa.

Nosotras ya desde el curso pasado empezamos a quedar una tarde por semana con las amigas, unas veces venían ellas a nuestra casa, otras veces íbamos nosotras, las niñas se divertían (ahora mismo están locas por “compartir” con sus amigas todos los regalos navideños), las madres teníamos un rato de cháchara para nosotras, alguna aprovechaba para hacer algún recado rapidito mientras las niñas estaban atendidas y calentitas, y se pasaba la tarde la mar de bien.

Pero acoger una tarde a tres niñas ajenas en casa no sólo es dejarlas en su habitación jugando a lo que ellas quieran sino que además hay que preparar algo para merendar. Los hábitos alimentarios de cada niño son distintos, hay padres a los que no les importa que sus hijos coman dulces a menudo, otros desechan esta idea firmemente, hay niños que comen más variado que otros, y yo que bastante tengo con la lucha diaria con mis hijas con este tema no voy a meterme en muchos fregados con los demás niños.

Así que aunque no lo hemos hablado directamente todas las mamás (y papás algunos días) de la pandilla hemos optado por hacerles algo diferente o especial pero rico y saludable.

Yo no soy mucho de hacerles bocatas en la merienda, sobre todo los días de cole, ya que terminan de comer casi a las 15 y cenan antes de las 21, en casa merendamos casi a diario fruta y algún yogur, pero claro, cuando vienen las amigas algo más especial no está de más… Así que solemos aprovechar antes de que lleguen para ponernos las tres manos a la masa y tener un rato de “repostería”.

La bollería industrial en mi casa está prácticamente desterrada, yo no compró jamás y a no ser que llegue algo de manos de alguna abuela o tía nunca hay en casa, pero un buen bizcocho casero una vez por semana no puede faltar, así que un trocito con un zumo natural o un yogur líquido a todas las amigas les encanta.

A veces cuando el plan es ver alguna peli para darle un toque más auténtico aprovechamos para sacar el palomitero, a ellas les encanta ayudarme a echar el maíz y flipan cuando empiezan a salir… Comer palomitas les da un toque de fiesta pero evitamos el azúcar y las demás “porquerías” de las chuches, unos simples granos de maíz con un poquito de sal cuando salen y tenemos un snack saludable.

A mí personalmente no me importa que cuando vayan a otra casa merienden cosas que normalmente en casa no comen, no me importa que un día coman más chocolate del habitual, o que se tomen una bebida azucarada, no me importa porque es algo ocasional, pero sé que hay padres a los que esto no les gusta así que en mi casa se evita y agradezco que en las demás también.

Así podremos seguir quedando a merendar y pasarlo bien sin ningún conflicto.

Y vosotros, ¿habéis llegado a algún pacto con los demás padres o no ha hecho falta?