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Hábitos diarios

Salud bucal en la tercera edad

Nuestra boca está constituida por dientes, articulaciones, glándulas, músculos y nervios que permiten que mastiquemos, hablemos o respiremos. Además, todos ellos trazan los rasgos estéticos. Estos elementos van cambiando con el paso de los años e inconvenientes como la pérdida de los dientes y otras alteraciones se consideran, en ocasiones, ‘cosas propias de la edad’. Algunos cambios, como el desgaste o el oscurecimiento de los dientes, pueden deberse al paso del tiempo, pero muchos otros, como la caries o las enfermedades periodontales, no deben atribuirse a la edad. Son enfermedades bucales, producidas por el acúmulo de placa bacteriana por no haber mantenido un control adecuado de la higiene bucal.

Algunas costumbres pueden perjudicar nuestra dentadura con la edad:

– Hábitos mecánicos como el cepillado agresivo y el uso de pastas abrasivas pueden dañar dientes y encías.

– El uso de algunos fármacos puede tener efectos adversos como la sequedad de la boca, tinciones dentales, mucositis, agrandamiento gingival, etc. Consulta con tu farmacéutico para ver si algún efecto adverso puede perjudicar a tu boca y, si es así, consulta con tu médico para solucionarlo.

¿Cuáles son las enfermedades orales más frecuentes en personas mayores?

Caries. Una de las causas de ésto, es el cepillado agresivo sobre las encías y a causa de las enfermedades periodontales. Es imprescindible acudir al odontólogo para poder controlar la placa a través de una buena higiene y una buena dieta (limitando siempre, el consumo de azúcares).

– Enfermedad periodontal. Suele ser consecuencia de mantener una mala higiene bucal, especialmente de la zona interdental u del margen entre encía y diente. En este caso, también es importante el diagnóstico y tratamiento preventivo, tanto el que realiza el odontólogo como el que el paciente sigue en casa asesorado por el profesional.

– Boca seca. Esta patología, también conocida como xerostomía, puede estar asociada a la toma prolongada de medicamentos (habitual en la tercera edad) y a variaciones funcionales de las glándulas salivales, lo que acaba reduciendo el flujo de saliva. Labios y mucosa seca, acompañada de descamación y formación de fisuras en la lengua. Puede dificultar la deglución, el habla y la masticación. Para tratarlo, las medidas preventivas también son importantes. Es fundamental mantener una buena higiene bucodental y un cuidado de la prótesis adecuada (si el paciente lleva). Los pacientes con este trastorno deben mantener hidratada la cavidad bucal y someterse a controles periódicos en la clínica dental con el objeto de prevenir infecciones.

Candidiasis oral (hongos). Son más frecuentes en las personas mayores por las  alteraciones del sistema inmunitario debido a diferentes patologías que pueden provocar un sobrecrecimiento del hongo. Tras el diagnóstico, el tratamiento se debe enfocar en la eliminación de los factores de riesgo, como la mala higiene bucal.

Tratamiento oral en las personas mayores

Por lo general, las personas mayores han de prestar mucha más atención en su salud bucal (en relación al resto de la población)  ya que otras dolencias propias de la edad,  pueden repercutir en el estado de la boca. Una buena salud oral contribuye a un mayor bienestar físico y mental. La prevención es muy importante, y esto se puede aplicar a todas las edades. Algunas actuaciones que pueden ayudar a mantener la boca en un estado óptimo son:

– La higiene oral completa, con cepillado tres veces al día después de cada comida, acompañado del uso del hilo dental y del colutorio. Esto reducirá las posibles enfermedades y la halitosis. Si el consumo de algún medicamento incide en nuestra salud bucal, lo mejor es consultar con el médico de cabecera para ver si es posible sustituirlo por otro que no tenga ese efecto adverso. En muchos casos no será posible, por lo que es importante consultar con el dentista las posibles medidas de prevención.

– Realizar revisiones odontológicas cada seis meses para poder detectar  y tratar los problemas en una fase incipiente.

Cabe destacar que, si una persona se preocupa durante toda su vida de cuidar su boca, es muy probable que llegue a una edad avanzada con una salud bucal óptima. Por eso, es importante ser constante y no descuidar los dientes pensando que no es necesario tomar ninguna medida mientras no se manifieste ninguna dolencia.