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Soluciones para la sensibilidad dental
Salud bucal

Soluciones para la sensibilidad dental

La hipersensibilidad dentinaria o sensibilidad dental se define como un dolor dental intenso y transitorio causado por la exposición de la dentina (parte interna del diente) al medio oral y que aparece tras el contacto con un estímulo externo de origen térmico, químico o táctil y que no puede ser asociado a ninguna otra patología dental o condición bucal. 

Es una sensación dolorosa, como una corriente eléctrica que se percibe en uno o varios dientes. Este dolor es fácilmente identificable, es de corta duración (de 2 a 5 segundos) y sólo se siente mientras actúa el estímulo que lo provoca.

Causas de la sensibilidad dental:

La causa de sensibilidad dental es la exposición de la dentina, por destrucción del esmalte o por retracción de la encía. La dentina, contiene miles de tubos microscópicos, llamados túbulos dentinarios, que comunican el exterior y el interior del diente. Así, cuando el diente pierde su protección de esmalte dental o de encía, estos túbulos permiten que los estímulos externos alcancen las terminaciones nerviosas y provoquen dolor.

Numerosas situaciones pueden causar la exposición de los túbulos dentinarios, pudiendo provocar sensibilidad dental:

  • Cepillado dental inadecuado en fuerza y/o frecuencia y una pasta dentífrica muy abrasiva.
  • Comidas y bebidas ácidas (cítricos, refrescos carbónicos, etc.) que provocan descalcificación o erosión del diente sobretodo a nivel del cuello (zona más cercana a la encía).
  • Fuerza excesiva de masticación (trauma oclusal, bruxismo) o malos hábitos del paciente que producen desgastes  y exposición dentinaria.
  • Patología periodontal y /o su tratamiento que pueden dar lugar a la recesión gingival.
  • Patologías generales como las estomacales (úlcera, hernia de hiato), psicológicas (bulimia, anorexia nerviosa) o profesionales (catadores de vinos, panaderos).
  • También puede aparecer como consecuencia de recesiones gingivales causadas por tratamientos ortodóncicos. Aunque también puede estar provocada por una simple anomalía anatómica que, a causa de un defecto, la dentina queda al descubierto.

Para un correcto tratamiento de la sensibilidad dental, es muy importante establecer unas medidas preventivas junto con un tratamiento adecuado (en clínica y/o domiciliario).

¿Cómo prevenir la sensibilidad dental?

  1. Pautar unos hábitos dietéticos evitando el consumo de bebidas y alimentos ácidos, muy fríos o muy calientes.
  2. Corrección de malos hábitos: evitar el uso de palillos de madera, bruxismo, etc.
  3. Cepillarse correctamente para ayudar a prevenir la abrasión del esmalte y la retracción de encías.
  4. Utilizar un cepillo dental de filamentos suaves.
  5. Utilizar una pasta dentífrica específica para dientes sensibles, así como enjuagues bucales para dientes sensibles.
  6. Cambiar el cepillo cada tres meses o cuando los filamentos estén doblados.
  7. El odontólogo puede aplicar un barniz de flúor en las áreas sensibles para ayudar a fortalecer el diente.
  8. El odontólogo puede realizar una restauración en resina de la capa protectora que ha perdido de esmalte.

Si ninguna de estas técnicas funciona, el dentista recurrirá al método más radical, que es la endodoncia: desensibilizar el diente de una forma permanente mediante la eliminación del nervio.

Si la sensibilidad dental se trata diariamente con productos y medidas adecuados se evita la sensación dolorosa que provoca y puede recuperarse la normalidad en dientes y encías.