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¿Tu primer embarazo? Cuidados generales para vuestra salud

De todos es sabido que el cuerpo femenino sufre enormes cambios durante el embarazo, pero quizá no son tan conocidos los cuidados que necesita. Naturalmente, el hecho de que una nueva vida se esté gestando en nuestro interior es un acontecimiento que provoca alteraciones más que considerables en nuestro cuerpo, no sólo a nivel físico, también a nivel emocional.

Pero hoy nos centraremos sólo en el aspecto físico del embarazo, y en aquello que podemos hacer para minimizar los efectos de esta nueva circunstancia en nuestro cuerpo, así como aquellos que podrían suponer un riesgo para el futuro bebé.

La mayoría de las precauciones son sencillas de tomar, y con ellas pondremos en práctica ese sabio refrán que reza “más vale prevenir que curar”. Algunas suponen un esfuerzo por parte de la madre, sobre todo cuando se van sumando unas a otras (un pequeño esfuerzo tras otro acaban resultando un esfuerzo mayor), pero la recompensa, sin duda, merece la pena.

Os dejamos una breve guía de las más importantes para que tanto el bebé como tú disfrutéis plenamente del embarazo y del postparto:

 

  • En los primeros meses de embarazo un poco, y después a mayor ritmo, las mamas irán aumentando, provocando incluso algo de dolor. Para evitarlo, y sentirte cómoda, utiliza sujetadores apropiados y sin aros.

 

  • Al estirarse la piel (de las mamas y de la tripa), pueden aparecer estrías, aunque tranquila, esto no produce ningún dolor. De todas formas si por estética prefieres evitarlas, aplícate a diario aceite o crema hidratante, pero ojo, sin retinol.

 

  • El embarazo, sobre todo en los últimos meses, provoca retención de líquidos, por lo que nuestros tobillos tenderán a ensancharse. Para evitar molestias procura no ponerte medias o calcetines apretados que produzcan compresión en las piernas, ya que aparte de resultarnos incómodos, incrementan el riesgo de varices.

 

  • El estreñimiento y las hemorroides son habituales, pero podemos minimizarlos con una dieta rica en fibra y bebiendo mucha agua.

 

  • Ojo, si enfermas (y esto ya no tiene que ver con la gestación), no tomes ningún medicamento sin consultar con el médico, ya que algunos de los que usamos habitualmente podrían afectar al feto.

 

  • Hacia el final del embarazo podrías padecer leves dolores de espalda (normal, imagina que llevas siempre una mochila de varios kilos sobre la tripa). Conviene sentarse en sillas de respaldo recto, evitar cargas pesadas y dormir en un colchón que no sea demasiado blando.

 

  • Durante el embarazo, es posible que los dientes y encías estén algo más sensibles de lo habitual, que se produzca menos saliva y que ésta sea más ácida. A esto se suma que los ácidos de los vómitos (algunas los sufren en los primeros meses) erosionan el esmalte dental, y la microbiota oral se desequilibra. Todo esto puede provocarnos caries y gingivitis. Además, los cambios hormonales exacerban la reacción inflamatoria de la gingivitis, por lo que conviene utilizar productos de higiene bucal especialmente indicados para este problema, como el dentífrico y el enjuague PHB Gingival.

 

  • El cuidado de la boca es doblemente importante, ya que aparte de la salud bucal de la madre, la del bebé también puede verse afectada por el estado de la salud bucal de la madre y los hábitos de higiene que se mantengan durante la gestación. Y es que antes de que nazca, la madre puede transmitir al bebé bacterias orales que aumentan el riesgo de aparición de caries en los dientes de leche.

Por otro lado, más allá de estos cuidados para la madre, hay otros cuidados preventivos para salvaguardar la salud del bebé, ya que hay infecciones que para la madre pueden ser leves, pero para el feto pueden resultar nocivas.

Por ejemplo, si la futura madre no ha superado una infección llamada toxoplasmosis (o lo desconoce), conviene que no tenga contacto con gatos (ya que la transmiten), que no coma carne poco cocinada ni embutidos y lave cuidadosamente las verduras y frutas que consuma.

Leyendo este texto puede parecer que el embarazo es una concatenación de esfuerzos y prohibiciones, pero no. Se trata de una etapa preciosa de la vida de la mujer. Y cuando por fin tenemos al bebé con nosotras… sí, estás deseando tomar jamón… pero a veces también echas de menos tenerlo todavía dentro de ti, palpitando contigo, viviendo gracias a ti. Todos los cuidados son pocos para alumbrar una nueva vida; después un hijo nos va a recompensar los esfuerzos más que de sobra con sus sonrisas.

Hábitos diarios 3 noviembre, 2015

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