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Hábitos diarios

Tus muelas a juicio

Muchos somos los que hemos oído a hablar de las muelas del juicio, aunque algunos de nosotros no nos hayan erupcionado aún, no quiere decir que no las tengamos.

Las muelas del juicio son los últimos molares ubicados a cada lado de los maxilares y son, también, los últimos dientes en aparecer o erupcionar. Este proceso se acostumbra a llevar a cabo en las edades comprendidas entre los 17 años y los 26. Aunque existen casos de personas que en su etapa adulta, estos terceros molares aún no han erupcionado.

Como son los últimos en erupcionar, la dentadura ya ha adoptado su forma y plenitud y la boca puede no tener suficiente espacio libre para acomodarlos. Esto ocurre a veces y hace que los dientes queden retenidos, atrapados por otros dientes o por el mismo hueso por debajo del tejido gingival.

Si los dientes quedan retenidos, se puede producir dolor e hinchazón en la zona. Y por eso, se dice que, en ocasiones, se trata de un proceso doloroso e incómodo. En otras, por el contrario, es asintomático y el paciente no llega a ser consciente del momento de la erupción.

Como los dientes extraídos antes de los 20 años tienen raíces menos desarrolladas y escasas complicaciones, se recomienda que las personas de entre 16 y 19 años acudan al dentista para que el profesional evalúe la situación de dichas muelas del juicio mediante una radiografía.

¿Por qué tenemos muelas del juicio?

Nuestros antepasados tenían unos maxilares muy desarrollados y a ellos les cabía incluso un cuarto molar. Ahora a diferencia del pasado, el hombre actual tiende a suavizar sus rasgos faciales y al hombre moderno no siempre le cabe ese tercer molar. La muela del juicio sale cuando ya todos los dientes están acomodados y el crecimiento y el desarrollo de los maxilares está llegando a su fin.

¿Para qué sirven las muelas del juicio?

Hace 150.000 años tenían su uso para triturar mejor los alimentos crudos, pero hoy en nuestro día a día no nos aportan ningún beneficio extra.

Pueden resultar útiles cuando hayamos perdido una muela y así la de juicio se desplaza y ocupa dicho lugar.
Y también puede ocurrir que quepa perfectamente en la boca y tener una buena higiene al mismo tiempo, por lo que no supondrá ningún problema para la salud bucal.

El dentista será el encargado siempre de realizar una completa evaluación de su estado y de decidir qué hacer, si dejarlas en caso que no molesten o extraerlas.

¿Cómo se extraen las muelas de juicio?

La extracción de dientes es un procedimiento sencillo y bastante frecuente, pero se tiene que extremar el cuidado posterior por parte del paciente. Para realizar la intervención el dentista o cirujano bucal especialista, le recomendará al paciente una anestesia local para adormecer sólo la zona durante el procedimiento quirúrgico.

Tras la extracción, puede haber cierto dolor e inflamación que desaparecerán después de unos días y que puede requerir el uso de medicamentos antiinflamatorios. Se recomienda utilizar un cepillo adecuado para el tratamiento bucal durante ese periodo como el cepillo Plus Cirugía.

Cómo limpiar la muela del juicio

Con el cuidado de las muelas del juicio se debe ser muy atento, ya que se trata de una inflamación con la que se debe ser delicado. Los dentistas recomiendan seguir estos pasos:

· Debemos abrir bien la boca y posicionar un cepillo suave encima de la muela, tratando de introducir los filamentos entre la muela y la encía.

Lo mejor para tratar el dolor de las muelas del juicio es acudir a nuestro dentista de confianza y que él nos dé la mejor solución según las características de nuestra boca.