Blog | Cuida tu sonrisa

Pequeñas sonrisas

Una alimentación saludable para una sonrisa radiante

De un tiempo a esta parte he empezado a preocuparme algo más de la alimentación de la familia. Cuando estaba embarazada de la bruja mayor me imaginaba preparándole comidas estupendas y variadas. Yo me imaginaba que prácticamente le gustaría todo lo que le hiciera porque se lo iba a hacer todo riquisísimo, pero nada más lejos de la realidad…

Yo que siempre me había preocupado por seguir unos patrones de alimentación correctos, yo que tenía la nevera llena de fruta y verdura, yo que procuraba no pasarme y no comer porquerías, de repente me vi con un montón de historias que no se pueden considerar de lo más sano sólo porque la niña no quería ni probar un montón de cosas que yo hacía y sí se comía esas. 

Pero como digo, hubo un momento que dije que ya se había acabado, viendo que la pequeña no es tan difícil con la comida y que la mayor ya es mayor para entender que hay cosas que hay que comer y que otras que sólo se pueden comer de vez en cuando, me planté y dejaron de entrar ciertas cosas en casa.

Y es que no es una cuestión de peso, mis hijas son muy delgadas y difícilmente tendrían problemas de sobrepeso u obesidad, sino una cuestión de salud y de crear hábitos que les van a resultar muy importantes durante toda su vida.

Creo que hace tiempo que estamos en la cabeza en todos los rankings de obesidad infantil  (no sé cómo lo hacemos pero siempre conseguimos ser los primeros en estas listas vergonzosas), y aunque es cierto que vemos a una mayoría de niños sanos y ágiles también se ven niños que realmente tienen un problema, niños a los que les sobra bastante peso y que se ve de lejos que ni siquiera se pueden mover como los demás, y sinceramente a mí me da pena.

Os preguntaréis a qué viene toda esta perorata sobre alimentación en una página de salud bucal, pero es que son dos cosas que están íntimamente ligadas. Seguro que habéis oído más de una vez que la primera digestión se hace en la boca y que por eso es tan importante masticar bien la comida para que las enzimas presentes en la saliva puedan hacer su trabajo. Pues no sólo es importante como ingerimos los alimentos, sino cuáles son…

Una alimentación rica en azúcares (los niños occidentales consumen azúcar en la inmensa mayoría de los alimentos) no va a provocar otra cosa que caries, la enfermedad bucal infantil más frecuente con diferencia mientras que una dieta rica en frutas y verduras nos ayudará a tener una sonrisa sana. Hace tiempo leí que las manzanas a parte de ayudar a una buena masticación ayudaban a mantener los dientes limpios y que eran recomendables en esos momentos en que no puedes llevarte contigo el cepillo de dientes. Curioso, ¿no?

Así que yo lo tengo claro, un motivo más para cuidar nuestra alimentación e intentar sentarnos a la mesa con un plato de “cosas sanas”.