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Cuida tu salud también en la oficina

Pasar ocho horas (o más) sentado tecleando frente a una pantalla de ordenador no es precisamente lo más beneficioso para nuestro cuerpo. Los horarios y las condiciones laborales de hoy en día nos dejan poco margen para cuidarnos, pero afortunadamente podemos actuar y poner en práctica ciertos trucos para ‘engañar’ al sedentarismo.

Hoy os dejamos con algunos consejos para que las horas que pasamos en la oficina sean, además de productivas, saludables. 

  • Levántate y anda: Cada media hora, aproximadamente, levántate de la silla para estimular tu circulación sanguínea y dar un respiro a tu cerebro. Da unos pasos, desconecta durante un par de minutos, y cuando vuelvas a concentrarte rendirás más. Aprovecha para ponerte de pie siempre que puedas, por ejemplo si un compañero se acerca a hablar contigo o si recibes una llamada telefónica (puede atenderla mientras paseas). Aprovecha momentos como reuniones informales o la pausa del café para permanecer de pie unos minutos.
  • Muévete (aunque te parezca que no hay excusas): Sí, hay excusas, y si te mueves, aunque sea un poquito, tu cuerpo lo agradecerá. Procura ir al baño que esté más alejado de tu puesto de trabajo y si puedes olvidarte del ascensor y subir andando hasta la oficina, mejor que mejor. Cuando tengas algo que decir a un compañero, en vez de levantar el teléfono, levántate tu mismo y acércate a su puesto.
  • Bebe agua: Esto sí que lo tienes fácil y además te hará levantarte y moverte un poco más (aunque sólo sea para ir a rellenar la botella). Mantenerse hidratado es crucial para la productividad y ayuda a mantener los niveles de energía, además de ser saludable para todos los órganos del cuerpo.
  • Cuida tu postura: La silla ergonómica ayuda, pero no es lo único que puede cuidar tu espalda. Hay que mantenerla erguida y apoyada, de forma que la vista vaya al frente, para lo cual es necesario que la pantalla del ordenador esté bien colocada a la altura de los ojos. También es importante no cruzar las piernas mientras estemos sentados, ya que esto reduce sensiblemente la circulación sanguínea.
  • ¡Ojo con los ojos!: Por cada 20 minutos que pases mirando a la pantalla del ordenador, haz un descanso de unos 20 segundos posando tu vista en otro sitio, cuanto más lejano mejor (mirar por la ventana siempre es una buena opción). Además recuerda que mientras estamos concentrados en la pantalla tendemos a pestañear mucho menos de lo habitual, así que cuando te acuerdes, pestañea varias veces para hidratar los ojos. Procura no trabajar en una habitación oscura con pantallas demasiado brillantes; es mejor, si se puede, tener luz natural y pantallas con el brillo justo.
  • Dientes sanos y limpios: Lo habitual en la oficina es tomar algún café o infusión, desayunar o picar algo a media mañana y en la mayoría de los casos, comer, ya sea de tupper o de restaurante. No podemos dejar que nuestra boca acumule durante horas azúcares y restos de comida así que lo más útil es tener en el cajón un pequeño kit de higiene dental. Así, después del desayuno o la comida, podremos cepillarnos los dientes e incluso enjuagárnoslos (hay enjuagues bucales de viaje muy cómodos). Nuestra salud bucal y nuestro aliento nos lo agradecerán.
  • No te olvides de las muñecas: Para quienes trabajan con un ordenador son comunes enfermedades incapacitantes como el síndrome del túnel carpiano, las bursitis y las tendinitis en dedos y muñecas. Se producen por la acumulación de horas de la mano sobre el ratón y no siempre son fáciles de curar. Para evitarlas, lo mejor es hacer estiramientos periódicos de los dedos y de vez en cuando mover las muñecas en círculos.

Gracias a estas pequeñas pautas no sólo estaremos cuidando nuestra salud sino que nos sentiremos mejor, evitaremos malestar y seremos más efectivos en el trabajo y más agradables con nuestros compañeros. Como veis, son todo ventajas, ¿a qué esperáis para poner estos consejos en marcha?

Hábitos diarios 28 enero, 2016

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