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Salud bucal

Consejos para prevenir el mal aliento

¿Quién no ha sufrido, alguna vez, de mal aliento? Esta afección puede resultar muy molesta y nos hace sentir inseguros en nuestras relaciones sociales. En la mayoría de los casos, el origen de la halitosis se encuentra en la lengua y las encías, y existen varios procedimientos para mantenerla a raya.

Cepilla tus dientes, como mínimo, dos veces al día

Este es el paso fundamental para luchar contra el mal aliento, ¡y para mantener la salud de nuestra boca! No olvides realizar esta limpieza durante dos o tres minutos, recorriendo todas las caras de todos los dientes. Además, es muy importante que nos cepillemos a conciencia antes de ir a dormir ya que, durante la noche, proliferan más las bacterias que causan la halitosis.

Convierte al hilo dental en parte de tu rutina

Puede que el hilo dental no te resulte muy cómodo de utilizar si no lo has utilizado nunca con asiduidad. Por este motivo puedes optar por el uso de los flossers que ayudarán a realizar la tarea de una manera más cómoda.

Al cepillarte… ¡no olvides la lengua!

Las papilas gustativas y los pliegues de la lengua acumulan residuos que no se perciben a simple vista pero que, sin embargo, dan lugar al mal aliento. Mientras te lavas los dientes, no olvides pasar el cepillo por la lengua. También puedes adquirir un raspador de lengua en una farmacia.

Otro indispensable de la limpieza bucal: el enjuague

El enjuague bucal, junto con el cepillado y el hilo dental, son los tres elementos indispensables para tener una boca saludable. En este caso, el enjuague, al ser líquido, llega a todos los rincones de la boca a los que el cepillo no tiene acceso. Así, ayuda a eliminar restos de comida y aporta distintas propiedades según su composición, como puede ser la eliminación de bacterias.

No olvides beber suficiente agua

Beber entre 1,5 y 2 litros de agua al día, además de beneficiar tu salud, te ayudará a evitar la sequedad de la boca, que  puede hacer que el mal aliento sea más evidente. Además, el agua ayuda a arrastrar partículas de comida y bacterias, ayudando a mantener el mal olor bajo control.

Evita el tabaco, por tu salud y por tu aliento

El tabaco da lugar a muchos problemas de salud y, además, contribuye a tener mal aliento. Después de fumar, la boca se queda seca y el olor del tabaco permanece, incluso después de cepillarte los dientes.

Mastica frutas frescas

La manzana, por ejemplo, puede convertirse en tu gran aliada contra el mal aliento. Al masticarla, aumentamos el flujo de saliva que, acto seguido, arrastra las bacterias de los dientes, la lengua y las encías. Además, también puedes consumir chicles o caramelos sin azúcar para conseguir este aumento de saliva.

No olvides ir al dentista una vez al año

Es recomendable acudir al dentista, al menos, una vez al año. Además de realizarte una limpieza, es recomendable comentarle los problemas que sientes en la boca, como la halitosis, para que pueda descubrir cuál es la causa y qué puedes hacer para solucionarlo. Si el mal aliento es debido a alguna patología bucal, hasta que no se trate no desaparecerá.

Como ves, son consejos muy sencillos al alcance de todos, ¡puedes ponerlos en práctica desde el primer momento!